Las puertas automáticas con mecanismo antipánico combinan la funcionalidad de una puerta corrediza con la posibilidad de abatimiento de las hojas, permitiendo así maximizar la zona de paso.
En funcionamiento normal la puerta Antipánico se comporta como una puerta automática corrediza estándar.
En caso de emergencia, las hojas móviles y fijas se abaten por simple empuje manual hacia el exterior y se repliegan en los laterales, (pivotean) y se ocultan a los lados para permitir un amplio paso libre de evacuación.
Una puerta antipánico está recomendada en edificios públicos como aeropuertos, estaciones o grandes superficies o en instalaciones donde puntualmente se precise un área de acceso de dimensiones mayores a la habitual.
Es una puerta de apertura central o lateral que combina la circulación intensa de personas por la zona de paso de forma rápida, con la salida ordenada y segura del público en situaciones de evacuación o emergencia.
Estas puertas pueden ser una fija y una móvil, donde la móvil pivotea sobre la fija y se religan las dos lateralmente o como en la imagen que les puse de ejemplo que son dos móviles y dos fijas.